Meditación de la Semana.
Ascensión del Señor
Me voy, pero me quedo.
Sí, estoy en el cielo a la derecha Padre,
Pero, también muy cerca de ti, en la tierra.
Porque me quedo en el pan y vino que comulgas.
Porque me quedo en la mirada inocente de un niño.
Porque me quedo en el rostro cansado del anciano.
Porque me quedo en el gemido y soledad del enfermo, del que sufre.
Porque me quedo en el quehacer impagable de una madre.
Porque me quedo en el corazón de dos enamorados.
Porque me quedo en el que busca un futuro arriesgado, cruzando mares
Porque me quedo en el trabajo bien hecho.
Porque me quedo en la palabra amable.
Porque me quedo en el evangelio que lees y anuncias.
Porque me quedo en la Iglesia que es mi cuerpo.
Porque me quedo donde dos o tres están reunidos en mi nombre.
Porque me quedo con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos.
Porque me quedo, me quedo en ti