Parroquia de Santa María Magdalena

Burguillos de Toledo

     30 de mayo: Romería Nuestra Señora de Burguillos, Jornada Parroquial     --      7 de junio, SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI     --      30 de mayo: Romería Nuestra Señora de Burguillos, Jornada Parroquial     --      7 de junio, SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI     --      30 de mayo: Romería Nuestra Señora de Burguillos, Jornada Parroquial     --      7 de junio, SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI     --      30 de mayo: Romería Nuestra Señora de Burguillos, Jornada Parroquial     --      7 de junio, SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI     --

Romería Ntra. Sra. de Burguillos

30 de mayo de 2026

Hija de Sión

Entrada

¡HIJA DE SIÓN, ALÉGRATE,
PORQUE EL SEÑOR ESTÁ EN TI,
SALVADOR Y REY!

Álzate y resplandece
porque viene tu luz,
sobre ti se alza
la Gloria del Señor,
mientras las tinieblas
se extienden por la tierra,
y yacen los pueblos
en densa oscuridad.

Hacia tu luz
caminarán las naciones
y los reyes
al fulgor de tu aurora.
Alza los ojos
y mira en torno tuyo:
todos tus hijos vienen a ti.

Verás todo esto
radiante de gozo,
te llenarás de emoción,
porque te llegan
las riquezas de las gentes
y vienen a ti
los tesoros del mar.

SALMO

Grande es en medio de ti el Santo de Israel.

Tú eres toda hermosa

Ofertorio

1 Tú eres toda hermosa,
¡oh Madre del Señor!
Tú eres de Dios gloria,
la obra de su amor.
¡Nuestra Señora!,
la obra de su amor.

2 Pureza inmaculada,
espejo del Señor,
¡oh fuente de la gracia!,
unida al Redentor.
¡Nuestra Señora!,
unida al Redentor.

3 Infunde en nuestro
pecho la fuerza de tu amor,
feliz Madre del Verbo,
custodia del Señor.
¡Nuestra Señora!,
custodia del Señor.

4 Dichosa por los siglos,
los pueblos te dirán:
“Tú fuiste del Dios vivo
la aurora celestial.”
¡Nuestra Señora!,
la aurora celestial.

5 Señora de Burguillos,
nos miras con amor,
protege nuestro pueblo,
dulzura del Señor.
¡Nuestra Señora!,
dulzura del Señor.

Heme aquí

Comunión

HEME AQUÍ, HEME AQUÍ,
ANTE TU PRESENCIA.
HEME AQUÍ, HEME AQUÍ,
HÁGASE EN MÍ TU
VOLUNTAD.

Yo esperaba al Señor;
él escuchó mi lamento.
Puso en mi boca un canto,
un nuevo himno a nuestro Dios.

Como está escrito en tu libro,
para hacer tu voluntad.
¡Oh, Señor, yo lo quiero!
Llevo tu ley en mis entrañas.

Tu salvación he proclamado
ante la gran asamblea.
No he cerrado mi boca.
Sí, Señor, tú bien lo sabes.