Parroquia de Santa María Magdalena

Burguillos de Toledo

XXVII Domingo del Tiempo Ordinario

11 de octubre de 2026

Alrededor de tu mesa

Entrada

ALREDEDOR DE TU MESA
VENIMOS A RECORDAR (bis)
QUE TU PALABRA ES CAMINO,
TU CUERPO FRATERNIDAD. (bis)

Hemos venido a tu mesa
a renovar el misterio de tu amor,
con nuestras manos manchadas,
arrepentidos buscamos tu perdón.

Salmo

Antífona

Habitaré en la casa del Señor
por años sin término.

Con amor te presento, Señor

Ofertorio

Con amor te presento, Señor,

lo mejor de mi vida,
te presento Señor mi amistad.
Con amor te presento, Señor,
para ser mi manjar.
La viña, el racimo, el trigal,
el pan de mi hogar,
te presento con amor.

Con mis manos abiertas a ti,
contemplando tu lámpara,
te presento, Señor mi esperanza.
Hacia ti se dirige mi barca,
hacia el cielo se va.
Es largo el camino, el remar.
Ruta pascual,
Dios me guía al caminar.

Con mi ofrenda también yo te doy
lo mejor de mis lágrimas,
te presento, Señor, mi dolor.
Te presento, Señor, mi oración,
ofertorio de amor.
El grano enterrado ya es flor;
la espiga, oblación,
la semilla, redención.

Peregrinos de la Esperanza

Comunión

LLAMA VIVA PARA MI ESPERANZA,
QUE ESTE CANTO LLEGUE HASTA TI,
SENO ETERNO DE INFINITA VIDA,
ME ENCAMINO, YO CONFÍO EN TI.

Toda lengua, pueblos y naciones
hallan luces siempre en tu Palabra.
Hijos, hijas, frágiles, dispersos,
acogidos en tu Hijo amado.

Dios nos cuida, tierno y paciente
nace el día, un futuro nuevo.
Cielos nuevos y una tierra nueva.
Caen muros gracias al Espíritu.

Una senda tienes por delante,
paso firme, Dios sale a tu encuentro.
Mira al Hijo que se ha hecho hombre
para todos, él es el camino.

Madre

Canción a la Virgen

Madre, ilusión y esperanza, Madre,
corazón y ternura,
Madre espejo limpio del amor.
Madre, virginal y fecunda, Madre,
generosa y humilde,
Madre, fiel entrega en la oblación.
Madre, consagrada en cuerpo y alma,
siempre abierta a la palabra de tu Dios
y tu Señor.

MADRE,
CUANDO A TI TE LLAMAMOS MADRE,
RENACEMOS A LA ESPERANZA
Y LA ILUSION.
MADRE,
CUANDO A TI TE LLAMAMOS MADRE,
NOS SENTIMOS TAMBIÉN HERMANOS
DEL SEÑOR.
MADRE,
CUANDO A TI TE LLAMAMOS MADRE,
ESPERAMOS UN MUNDO HERMANO EN EL AMOR.

Madre, de Belén al Calvario, Madre,
fuiste siempre amorosa Madre
de Jesús el Salvador.
Madre, en la cruz fue tu Hijo, Madre,
quien nos dio por regalo, Madre,
tu materna protección.
Madre, a la Iglesia naciente unida,
esperaste la venida del Espíritu de Dios.