1 Tú eres toda hermosa,
¡oh Madre del Señor!
Tú eres de Dios gloria,
la obra de su amor.
¡Nuestra Señora!,
la obra de su amor.
2 Pureza inmaculada,
espejo del Señor,
¡oh fuente de la gracia!,
unida al Redentor.
¡Nuestra Señora!,
unida al Redentor.
3 Infunde en nuestro
pecho la fuerza de tu amor,
feliz Madre del Verbo,
custodia del Señor.
¡Nuestra Señora!,
custodia del Señor.
4 Dichosa por los siglos,
los pueblos te dirán:
“Tú fuiste del Dios vivo
la aurora celestial.”
¡Nuestra Señora!,
la aurora celestial.
5 Señora de Burguillos,
nos miras con amor,
protege nuestro pueblo,
dulzura del Señor.
¡Nuestra Señora!,
dulzura del Señor.