attende, domine
Attende, Domine, et miserere,
quia peccavimus tibi.
Señor, escúchanos, misericordia,
contra ti hemos pecado.
1. Ad te, Rex sume, omnium redemptor,
oculos nostros sublevamus flentes:
exaudi, Christe, supplicantum preces.
A ti, nuestro Rey, redentor de todos,
se alzan los ojos, manantial de llanto:
óyenos, Cristo, pues te suplicamos.
2. Dextera Patris, lapis angularis,
via salutis, iaunua caelestis,
ablue nostri maculas delicti.
Diestra del Padre, piedra fundamental,
vida y camino que nos lleva al cielo,
limpia las manchas de nuestros delitos.
TARDE TE AMÉ
TARDE TE AMÉ, BELLEZA INFINITA,
TARDE TE AMÉ, TARDE TE AMÉ,
BELLEZA SIEMPRE ANTIGUA
Y SIEMPRE NUEVA.
Y supe, Señor,
que estabas en mi alma
y yo estaba fuera.
Así te buscaba,
mirando la belleza de lo creado.
Señor, Tú me llamaste,
tu voz a mí llegó,
curando mi sordera.
Con tu luz brillaste,
cambiando mi ceguera
en un resplandor.
Tú estabas conmigo,
mas yo buscaba fuera
y no te encontraba.
Era un prisionero
de tus criaturas, lejos de ti.
Hasta mí ha llegado
aroma de tu gracia;
por fin respiré.
Señor, yo te he gustado,
siento hambre y sed; ansío tu paz
Perdona a tu pueblo
PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR
PERDONA A TU PUEBLO,
PERDÓNALE, SEÑOR.
Por tu poder y amor inefable,
por tu misericordia entrañable,
perdónanos, Señor.
Somos un pueblo que has elegido
y con tu sangre lo has redimido;
perdónanos, Señor.
Reconocemos nuestro pecado
que tantas veces has perdonado;
perdónanos, Señor.
Dios de la fiel y eterna Alianza,
en ti ponemos nuestra esperanza;
perdónanos, Señor.
Desde la cruz nos diste a tu Madre,
vuélvenos al abrazo del Padre;
perdónanos, Señor.