Parroquia de Santa María Magdalena

Burguillos de Toledo

     Aquí estamos en Sínodo     --      Los viernes antes de la Misa rezamos el Víacrucis     --      Aquí estamos en Sínodo     --      Los viernes antes de la Misa rezamos el Víacrucis     --      Aquí estamos en Sínodo     --      Los viernes antes de la Misa rezamos el Víacrucis     --      Aquí estamos en Sínodo     --      Los viernes antes de la Misa rezamos el Víacrucis     --

Miércoles de Ceniza

18 de febrero de 2026

Vuelve hacia nosotros

Entrada

VUELVE HACIA NOSOTROS
TU MIRADA, SEÑOR,
Y DANOS TU PERDÓN.

Pues en Ti reside la misericordia
y la abundancia de perdón.

Como el hijo pródigo retornó a su padre,
vamos nosotros hacia Ti.

Acude, Señor, a nuestro encuentro,
danos la gracia de tu amor.

Salmo

Antífona

Misericordia, Señor, hemos pecado.

Imposición de la ceniza

attende, domine

Attende, Domine, et miserere,
quia peccavimus tibi.
Señor, escúchanos, misericordia,
contra ti hemos pecado.


1. Ad te, Rex sume, omnium redemptor,
oculos nostros sublevamus flentes:
exaudi, Christe, supplicantum preces.

A ti, nuestro Rey, redentor de todos,
se alzan los ojos, manantial de llanto:
óyenos, Cristo, pues te suplicamos.


2. Dextera Patris, lapis angularis,
via salutis, iaunua caelestis,
ablue nostri maculas delicti.

Diestra del Padre, piedra fundamental,
vida y camino que nos lleva al cielo,
limpia las manchas de nuestros delitos.

 

TARDE TE AMÉ

TARDE TE AMÉ, BELLEZA INFINITA,
TARDE TE AMÉ, TARDE TE AMÉ,
BELLEZA SIEMPRE ANTIGUA
Y SIEMPRE NUEVA.

Y supe, Señor,
que estabas en mi alma
y yo estaba fuera.
Así te buscaba,
mirando la belleza de lo creado.

Señor, Tú me llamaste,
tu voz a mí llegó,
curando mi sordera.
Con tu luz brillaste,
cambiando mi ceguera
en un resplandor.

Tú estabas conmigo,
mas yo buscaba fuera
y no te encontraba.
Era un prisionero
de tus criaturas, lejos de ti.

Hasta mí ha llegado
aroma de tu gracia;
por fin respiré.
Señor, yo te he gustado,
siento hambre y sed; ansío tu paz
 

Perdona a tu pueblo

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR
PERDONA A TU PUEBLO,
PERDÓNALE, SEÑOR.

Por tu poder y amor inefable,
por tu misericordia entrañable,
perdónanos, Señor.

Somos un pueblo que has elegido
y con tu sangre lo has redimido;
perdónanos, Señor.

Reconocemos nuestro pecado
que tantas veces has perdonado;
perdónanos, Señor.

Dios de la fiel y eterna Alianza,
en ti ponemos nuestra esperanza;
perdónanos, Señor.

Desde la cruz nos diste a tu Madre,
vuélvenos al abrazo del Padre;
perdónanos, Señor.

Con amor te presento, Señor

Ofertorio

Con amor te presento, Señor
lo mejor de mi vida,
te presento Señor mi amistad.
Con amor te presento, Señor,
para ser mi manjar.
La viña, el racimo, el trigal,
el pan de mi hogar,
te presento con amor.

Con mis manos abiertas a ti,
contemplando tu lámpara,
te presento, Señor mi esperanza.
Hacia ti se dirige mi barca,
hacia el cielo se va.
Es largo el camino, el remar.
Ruta pascual, Dios me guía al caminar.

Dios es fiel

Comunión

Dios es fiel: guarda siempre su Alianza;
libra al pueblo de toda esclavitud.
Su palabra resuena en los profetas,
reclamando el bien y la virtud.

Pueblo en marcha por el desierto ardiente:
horizontes de paz y libertad.
Asamblea de Dios, eterna fiesta;
tierra nueva, perenne heredad.

Si al mirar hacia atrás somos tentados
de volver al Egipto seductor,
el Espíritu empuja con su fuerza
a avanzar por la vía del amor.


El maná es un don que el cielo envía,
pero el pan hoy se cuece con sudor.
Leche y miel nos dará la tierra nueva,
si el trabajo es fecundo y redentor.

Y Jesús nos dará en el Calvario
su lección: “Hágase tu voluntad”.
Y su sangre, vertida por nosotros,
será el precio de nuestra libertad.

Salve Regina

Canto a María

SALVE, REGINA,
MADRE DE MISERICORDIA,
VIDA, DULZURA,
ESPERANZA NUESTRA,
SALVE, SALVE REGINA.

A ti te llamamos
los desterrados de Eva.
A ti suspiramos, gimiendo,
en este valle de lágrimas

Abogada nuestra,
vuelve a nosotros tus ojos.
Y después de este destierro
muéstranos a Jesús.

SALVE REGINA,
MADRE DE MISERICORDIA,
OH, CLEMENTE, OH PÍA,
OH DULCE VIRGEN MARÍA
SALVE REGINA.
SALVE REGINA, SALVE, SALVE.