1 Eres más pura que el sol
Eres más pura que el sol, más hermosa
que las perlas que ocultan los mares.
Ella sola entre tantos mortales
del pecado de Adán Dios libró.
“Salve, salve”, cantaban, “María,
que más puro que tú, sólo Dios”.
Y en el cielo una voz repetía:
“Más que tú, solo Dios, solo Dios”.
“Toda hermosa”, le cantan los hombres,
“tierna Madre, Reina Celestial.”
Por Señora los cielos te aclaman
alabando tu gloria inmortal.
Con los rayos de luz que te inundan,
los arcángeles besan tus pies;
las estrellas tu frente circundan
y hasta Dios complacido te ve.
2 hija del pueblo
Hija del pueblo, María,
de un pueblo de vino y pan,
eres morena y hermosa,
como el sol brilla tu faz.
Dios, al pasar por tu lado,
toda la gracia te dio.
HIJA DEL PUEBLO, MARÍA,
MADRE DEL HERMOSO AMOR.
Tiempo era de primera,
tiempo feliz para amar.
Los ríos del paraíso
vieron tu blanco mirar.
Dios te vistió de oro y plata,
Reina de la creación.
Te ha dado la flor del trigo
y el fruto del olivar.
De la tierra prometida,
leche y miel te saciará.
Ha colocado su sello
dentro de tu corazón.
Eres jardín reservado,
junto a la Casa del pan,
fuente que mana abundante el
agua de la eternidad.
Brote del tronco bendito
del que la Vida nació.
Lámpara siempre encendida,
amas y esperas a Dios,
y él siembra en ti la semilla
que nos dará al Salvador.
Salve, oh llena de gracia,
salve, oh Madre de Dios.
3 estrella y flor
ESTRELLA Y FLOR, AURORA DEL DÍA;
ESTRELLA Y FLOR, AURORA DEL SEÑOR;
ESTRELLA Y FLOR, SENDERO Y CAMINO
QUE NOS LLEVA A DIOS.
Guíanos por las sendas de Cristo,
por senderos de amor.
Guíanos a la casa del padre
imitando a tu Hijo.
Eres Tú nuestra hermana en las luchas
por un mundo mejor.
Eres Tú peregrina y profeta,
misionera y maestra.
4 madre
Madre, ilusión y esperanza, Madre,
corazón y ternura,
Madre espejo limpio del amor.
Madre, virginal y fecunda, Madre,
generosa y humilde,
Madre, fiel entrega en la oblación.
Madre, consagrada en cuerpo y alma,
siempre abierta a la palabra
de tu Dios y tu Señor.
MADRE,
CUANDO A TI TE LLAMAMOS MADRE,
RENACEMOS A LA ESPERANZA
Y LA ILUSION.
MADRE,
CUANDO A TI TE LLAMAMOS MADRE,
NOS SENTIMOS TAMBIÉN
HERMANOS DEL SEÑOR.
MADRE,
CUANDO A TI TE LLAMAMOS MADRE,
ESPERAMOS UN MUNDO
HERMANO EN EL AMOR.
5 Dijo que sí María
Dijo que sí María
cuando al amanecer
pudo ofrecer su casa
al santo de Israel.
Era un jardín la Virgen
Dios quiso ser clavel
nunca mi pobre tierra
fuera tan buen vergel,
nunca mi pobre tierra
fuera tan buen vergel.
DIJO QUE SÍ MARÍA
Y AL RECIBIRLE A ÉL
EN SU MORADA HUMILDE
NOS ACOGIÓ TAMBIÉN.
MADRE DE DIOS Y NUESTRA,
VIRGEN DE NAZARET,
#EN TU JARDÍN DE AMORES
YO QUIERO FLORECER.# (BIS)
Dijo que sí María
cuando al amanecer
supo que Dios quería
en su jardín nacer.
Por Madre la pedía,
ella le dio su ser.
nunca mi pobre tierra
fuera tan buen vergel,
nunca mi pobre tierra
fuera tan buen vergel.
Dijo que sí María
cuando al amanecer
Dios la envolvió en su sombra
con todo su poder.
De sus entrañas puras
el cielo va a nacer.
nunca mi pobre tierra
fuera tan buen vergel,
nunca mi pobre tierra
fuera tan buen vergel.
6 hoy quiero cantarte
Hoy quiero cantarte
Señora de los ángeles.
Reina soberana.
Madre celestial.
Yo soy una alondra
que ha puesto en ti su nido.
Viendo tu hermosura
te reza su cantar.
LUZ DE LA MAÑANA,
MARÍA TEMPLO Y UNA.
MAR DE TODA GRACIA.
FUEGO, NIEVE Y FLOR.
PUERTA SIEMPRE ABIERTA.
ROSA SIN ESPINAS.
YO TE DOY MI VIDA.
SOY TU TROVADOR.
Salve surco abierto,
donde Dios se siembra.
Te eligió por madre
Cristo el redentor.
Salve esclava y reina,
Virgen nazarena.
Casa, paz y abrazo
para el pecador.
7 tú eres toda hermosa
Tú eres toda hermosa,
¡oh Madre del Señor!
Tú eres de Dios gloria,
la obra de su amor.
¡Nuestra Señora!,
la obra de su amor.
Pureza inmaculada,
espejo del Señor,
¡oh fuente de la gracia!,
unida al Redentor.
¡Nuestra Señora!,
unida al Redentor.
Infunde en nuestro pecho
la fuerza de tu amor,
feliz Madre del Verbo,
custodia del Señor.
¡Nuestra Señora!,
custodia del Señor.
Dichosa por los siglos,
los pueblos te dirán:
“Tú fuiste del Dios vivo
la aurora celestial.”
¡Nuestra Señora!, l
a aurora celestial.
Señora de Burguillos,
nos miras con amor,
protege nuestro pueblo,
dulzura del Señor.
¡Nuestra Señora!,
dulzura del Señor.
8 humilde nazarena
Humilde nazarena, ¡oh María!
Blancura de azucena, ¡oh María!
Salve, Madre Virginal,
Salve, Reina celestial.
Salve, salve, salve, María.
Lucero de la aurora, ¡oh María!
Consuelo del que llora, ¡oh María!
Dios nació en un portal,
floreciendo en tu rosal.
Salve, salve, salve, María.
Tú eres nuestra madre, ¡oh María!
Levantas al que cae, ¡oh María!
Salve, alivio en el dolor.
Salve, Madre del Amor.
Salve, salve, salve, María.
9 Salve, madre
Salve, Madre, en la tierra de mis amores
te saludan los cantos que alza el amor.
Reina de nuestras almas,
flor de las flores, muestra aquí
de tus glorias los resplandores,
que en el cielo tan solo te aman mejor.
Virgen santa, Virgen pura,
vida, esperanza y dulzura
del alma que en ti confía.
Madre de Dios, Madre mía,
mientras mi vida alentare,
todo mi amor para ti.
Mas si mi amor te olvidare,
Madre mía, Madre mía,
aunque mi amor te olvidare,
tú no te olvides de mí.